Jesús Cautivo
Jesús Cautivo representa el momento del Prendimiento de Cristo en el Huerto de los Olivos, maniatado y resignado antes de su juicio, simbolizando el abandono y la entrega.
La iconografía que ofrece la imagen de Nuestro Padre Jesús Cautivo hace referencia al Evangelio de San Mateo, en el que se expresa el abandono que Jesús sufre por parte de sus discípulos tras haber sido delatado por Judas y apresado en Getsemaní.
Se trata de una bellísima talla, en la que percibimos el estilo de la escuela sevillana, la calidez de la carnación y policromía y la valiente expresividad: la cautividad se hace patente en el ramillete de finos dedos que se ofrecen atados al fiel, y el abandono en el soberbio rostro de la imagen. El dolor del abandono de los más próximos se refleja en una mirada intensa, dulce y baja, en una cabeza levemente inclinada a la derecha y en una boca suavemente entreabierta, que parece querer hablarnos y pedirnos ayuda. Es un rostro de resignación, no de rechazo, sino de aceptación y compromiso. Estos rasgos son más destacados si observamos que todo en él es dulzura: la cara, las articulaciones de manos y pies, la policromía, e incluso la ondulada melena y la afilada barba.
El cuerpo, aunque de pie y erguido, no se ofrece desafiante, sino más bien abatido, entregado y ligeramente inclinado hacia delante. A esta actitud humilde y humana se une el hecho de presentar el excepcional fenómeno de la hematidrosis, término médico con el que se define al sudor de sangre, y que tan sólo refleja San Lucas en su evangelio. Se trata de una reacción insólita causada por una situación emocional extrema en la que se mezclan sensaciones de angustia, temor y sufrimiento.
El 13 de octubre d 2025 se encargó la imagen de un Cristo Cautivo a un taller de Sevilla. El 28 de marzo de 2026 fue bendecida como Nuestro Padre Jesús Cautivo, ataviado con su túnica blanca. Sin embargo, el Obispado de Málaga no aceptó que fuese tan descubierta, lo que propició que se le vistiese con la señera túnica blanca. El 02 de Abril de 2026, Jueves Santo, procesionaría por primera vez por las calles de Huerta.





